Todo principio se puede escribir.

Qué importantes son los comienzos, y en este, estrenamos el «Blog» con unas líneas salidas del corazón, sentidas, pensadas y escritas para  inaugurar esta sección por Dante Verne; GRACIAS por tú generosidad.

 

Todo principio es un reflejo de luz,

que como el amor, no atiende a razones,

ni se le puede hacer esperar,

ni acepta condiciones.

Es esa luz que recorre los rincones

y que nos hace saltar

con ilusión o con temor,

con las manos o con la voz,

hacia una incertidumbre que nos define,

como inhalar-exhalar,  ser-estar,

descubrir y descubrirnos,

darnos y dar.

Nuestro milagro es aceptar,

aceptar lo que venga con la ilusión

de saber que lo que pueda ser será,

que cuando todo se quiebra

tu luz dará calor y abrigará,

que abrirás con esa llave otras puertas

que otros ojos no puedan ver,

en ese tránsito tan dulce y tan doloroso

donde unos llegan y otros se van.